jueves, 19 de abril de 2007

Elegir

Había momentos
en que sólo creía
que iba a estar enterrada
para toda la vida

Momentos en donde
la oscuridad era mi compañía,
en donde cantaban sólo elegías
mientras yo caía y caía

No había fondo
en tal horrible descenso,
mi alma sólo rogaba
un final para aquello

Las fuerzas me abandonaban,
yo ya ni me quejaba,
sólo quería terminar con la agonía
que me destruía día tras día

Pero con el tiempo descubrí
que yo escribía mi propio final.
Sólo tenía que elegir
entre vivir o morir

¿Vivir para qué?
¿Morir para qué?
¿Cuál elegir?
¿Cuál decidir?

Ni yo misma sabía,
ya qué no entendía
el sentido de una vida
llena de triunfos y caídas

Tanta contradicción
me enfermaba.
Tanta relatividad
me agotaba.

Pero el tiempo apremiaba
y una carta debía ser lanzada.
Las horas pasaban
y yo seguía sin hacer nada.

Debía elegir una salida,
y por fin ya la tenía decidida.
Me guíe por lo que conocía,
y es por ello que opte por la vida

He buscado una salida
a esta infinita angustia,
y creo haberla encontrado,
ya qué he conocido a mi aliado

Y mientras este junto a mí,
ya no habrá más noche,
sólo habrán días
donde Él será mí eterno guía

miércoles, 18 de abril de 2007

Dolor

Durante el curso de mi vida he causado sufrimiento con mis desiciones y también con mis indecisiones. Es algo que nadie puede evitar, y por desgracia yo tampoco.
El hombre esta hecho para hacer sufrir a los demás, y a la vez hecho para sufrir. Todo genera dolor, inclusive los momentos felices, ya qué cuando estos desaparecen, nos quedan los recuerdos de ellos, y sólo queremos volver a esos momentos, pero jamás lo haremos. En la vida no suceden las mismas cosas dos veces. Jamás podremos repetir nuevamente ese momento.
Todo genera dolor, las reglas sociales, el paso de los años cuando nos vemos envejecer y sobre todo las relaciones humanas.
Me podrán cuestionar por mi actitud extremista, pero es la pura y dura realidad. ¿Una amistad no genera dolor? Obviamente que sí. La incomunicación, el alejamiento, los caminos distintos que eligen en sus vidas, la envidia y otros sólo generan dolor. ¿Y dónde están los momentos felices? En el pasado, en nuestra frágil memoria que busca con ansias hacer perdurar ese mágico momento, haciéndonos cerrar los ojos ante la verdad, la maldita verdad. ¿Cuál verdad? Que todo termina, que nada perdura, que todo genera dolor, por qué cuando lo bueno se acaba causa dolor.
Las personas buscan evitar el dolor, huír de él lo más rápidamente posible, y sinceramente no los puedo tildar de cobardes, por qué yo misma lo soy. A quiénes no logró comprender son a las personas que omiten el dolor en sus vidas, las personas que hacen como si todo estuviera bien, ¡cuándo todo esta jodidamente mal! Fingir nos transforma en un cínicos, en unos esquizofrénicos, y perdemos nuestra esencia..
¿ Existe una esencia o no?
¿Esencia o existencia?
¿Cúal es la que antecede a la otra?
¿Esencialismo o Existencialismo?

martes, 17 de abril de 2007

Efímero

Es que la vida a veces es demasiado frágil, y las personas nos abandonan prematuramente en este juego inclemente de la vida, donde nadie se puede escapar de la muerte. ¿Por qué temerle a la muerte? Es algo a fuin de cuentas que no conocemos, no sabemos si es malo, no sabemos si es bueno, sólo sabemos que algún día moriremos, y que toda la realidad que conocemos va a desparecer para la eternidad, ya qué a fin de cuenta nuestra existencia es algo efímero, algo que no permanecerá en este mundo rápido en donde todo fluye. Dónde todo es cambio.
Quiero creer que hay algo después de la muerte, quiero creer que tendré otra vida donde podré hacer todas las cosas que jamás pude hacer, donde podré ser quién no pude. A veces creyendo me siento una real idiota, pero es la única forma que tengo para poder disminuír la angustia que me causa la idea de la muerte, es la única forma que conosco para poder dismunuír la impotencia que siento.

Lo que siento.

Hasta eso es efímero, hasta eso cambia con una rápidez preocupante.

Nada permanece, nadie permanece, yo no permanezco.

jueves, 12 de abril de 2007

Litio

Dame un poco de litio, y así voy olvidando mis más grandes penas.

Dame un poco de litio, inyectámelo en las venas, y así voy olvidandome de quién soy.

Dame un poco de litio para soportar el dolor, que soy demasiado débil para soportar el sufrimiento.

Dame un poco de litio, que me duele el alma en verdad y sólo quiero escapar de acá.

Dame un poco de litio, es qué ya no quiero llorar más, sólo quiero volver a soñar

Dame un poco de litio, para evadir la realidad..

miércoles, 11 de abril de 2007

Yo contra yo

Es un sentimiento de abandono, de soledad y de vacío. Una sensación de que nada esta bien, y no es por un simple designio del destino, sino por el conformismo que siempre me ha caracterizado. Ese desgano por hacer cosas, esa abulia que no me permite cambiar, que no me permite huír del ser gris en que me he convertido.
Negro. Blanco
Tan opuestos y unidos a la vez. Una mezcla tóxica y nefasta. Donde me he condenado a una existencia sin pena ni glora. Una vida en la que no me enfrento a mi propio conformismo y prefiero resignarme a lo que me auto condenado, aunque lo deteste más que cualquier cosa.
Y es esa abulia y la conciencia de como soy, de quien soy y de mi incpacidad de ayudarme y cambiar, lo que me mata cada día que pasa.
Nadie puede ayudarme, es una batalla única y personal, en la que yo debo pelear contra mis demonios.
Existen días en que siento que voy a perder, y sólo quiero rendirme sin ofrecer más sangre por derramar. Son esos días donde mi odio aumenta más y más, envenenándome no sólo a mi, si no también a los que me rodean. Pero realmente la rabia que les profeso es por qué veo en ellos el reflejo de mis propios defectos.
Y no es rabia a mi padre, ni a mi madre, ni a mis hermanos lo que ellos ven, si no es rabia hacia mi misma, es miedo hacia mi misma por no ser capaz de vencerme a mí misma.
Todo esta en mí, el cielo y el infierno.
En mi se encuentra la llave maestra de toda puerta cerrada en mi confundida mente, y también el pajar capaz de perderla para siempre.


* Esto lo escribí hace más de un año

Dudo

Dudo lo que siento
Dudo lo que soy
Dudo mí existencia
Dudo mi misión

¿Misión? ¿Hay misión?
¿Existencia? ¿Hay existencia?
¿Soy? ¿Hay un soy?
¿Siento? ¿Hay un siento?

No sé, ni lo sabré,
dudé, dudo y dudaré.
Ayer, hoy y mañana
con dudas para siempre viviré.

El cuento de la niña triste I

Quiero expresar
en estos versos,
carentes de reglas,
que es lo que
acontece en mí interior

Poca claridad
es lo qué poseo,
proclamaré al Señor:
¡Lucidez por favor!,
para relatarles así un cuento

Había una vez
una niña en mi interior,
inocencia y candidez era,
toda una luz

Mas la vida con los años
su luz extinguió,
pobre niña inocente
hacia la oscuridad caminó.

Esperando una estrella
que la guíe en su interior,
miró hacia los cielos y
grande fue su decepción

Mi oscuridad

Ignorame, no oigas
mi veneno,
ni mucho menos
te presentes en mis infiernos

No soy yo a quien ves,
es mi oscuridad
que me posee otra vez.
Huye mientras puedas

Ya qué lo que contruímos
puede que se pierda,
lo que fue
puede que muera

Es que sólo quiero protegerme.
En mujer gélida y cruel
me transformo,
hasta yo misma me desconosco.

Son mis armas;
agresividad y frialdad,
que me salvan y esconden,
que me matan y corrompen

Mi Búsqueda

Ya no sé si lo que pienso es lo que siento, o si lo que creo sentir es lo que pienso realmente. Es un grado de paranoia e inseguridad que me están volviendo loca. El insomnio y la ansiedad se estan apoderando de mi cuerpo, destrozando mi busqueda de paz y equilibrio. Me pienso y analizo tanto, que realmente siento en algunos momentos que etsoy enloqueciendo. Mi mente está demasiado frágil, la siento demasiado vulnerable. Lucho contra esa vulnerabilidad, ¿pero hasta cuánto más podré soportar? Ya no tengo más fuerzas de pelear contra mí, ya estoy agotada de ser mi eterna enemiga. Quiero quererme, quiere aceptarme, quiero tener confianza en mí, quiero soportarme. Pero Dios, cuán díficil es. Es insoportable la angustia de estar peleando eternamente contra alguien, y que justamente ese alguien sea uno mismo..y lo peor de todo es que son casi todas las horas en la que estoy consciente. Peleo contra mi razón, contra mi pasión..peleo contra todo mi ser, sin tregua alguna. Peleo con fuerzas y destrucción, logrando sólo mí auto destrucción.Estoy encerrada en un jodido círculo vicioso, donde lucho incesantemente contra mí misma. Mi padre siempre me dice que no pelee contra mi mente, que no pelee contra mi oscuridad, sino al contrario. Me dice que debo aceptarla, y no luchar más, ya qué esa lucha sólo me traerá un fuerte desgaste emocional y ningún beneficio.
Le creo
Sé que lo que él me dice esta inhundado en sabiduría, ya qué él ha vivido el doble de años que yo. Pero a pesar de conocer una salida a mí, no la sigo. He vívido toda una vida de error con respecto al trato hacia mí misma, es díficil romper los moldes con que uno mismo se a tratado desde la infancia. Pero no es imposible, nada es imposible..Necesito rodearme por mis seres queridos, y comenzar a quererme y aceptarme un poco más. No debo luchar más contra mí, es una batalla perdida desde el primer pensamiento negativo hasta el último. Debo aceptarme humana, vulnerable, y dejar de lado la soberbia, la crítica, el odio y la rabia. Así ya no habrá más caos, y así comenzaré a apreciar lo que me rodea y lo bueno que es vivir..Así encontraré mi más anhelado tesoro, mí paz, mí equilibrio, mí felicidad.